¿Son nuestros políticos corruptos imbéciles?

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De verdad, es que lo planteo, porque otra explicación no tiene. Me estoy estudiando para mi oposición el tema de las aplicaciones presupuestarias del presupuesto andaluz. Cantidad de números y de control. Vamos, que no se te escapa hilo sin puntá. ¿De verdad hay algún político que ha pensado que si no cumples la ley del cumplimiento del presupuesto no te van a pillar? Cualquier funcionario sabe que las cosas tienen que cuadrar y si no cuadran, la intervención correspondiente te va a hacer un reparo. ¿Algún político nuestro ha pensado que entre tanto número nadie se va a dar cuenta si cojo de aquí? ¿o que si esto no no lo paso por la intervención  no se van a enterar? ¿no saben nuestros políticos que dos y dos son cuatro, y que si quitas uno, sale tres, y la cuenta no cuadra? ¿No se dan cuenta que tarde o temprano te van a pillar? ¿O es que se sienten en el poder tan impunes que creen que nunca les ocurrirá nada, como desafortunadamente, y con la lentitud de la justicia en España, es la sensación que tiene la ciudadanía, que nunca ocurre nada?

Que me lo expliquen, porque no logro entender cómo alguien puede ser tan tonto. O será verdad eso de que el dinero y el poder te vuelven loco.

La corrupción cristiana en comunidades y cofradías.

Cuadro : El arresto de Cristo (Beso de Judas) de Giotto. Capella degli Scrovegni en Padua, Veneto, Italia.

Estamos tan habituados hoy día a escuchar hablar de corrupción que de seguido la relacionamos con la corrupción política: con el mal uso – o robo – del dinero público, que olvidamos que existen otros tipos de corrupciones, como la corrupción religiosa.

Y no, no me refiero a las políticas vaticanas con sus famosos misterios y conspiraciones, ni a los escándalos que muchas veces saltan en las distintas iglesias con el mal uso del dinero de los fieles, pedarastias, abusos sexuales, etc…

Me refiero en este caso a la corrupción de a pie, la de la gente común, los que forman las bases de la Iglesia Católica: comunidades, parroquias, cofradías y distintas organizaciones parecidas.

Hay que predicar con el ejemplo, se dice. Uno de los grandes problemas que tiene la Iglesia es que sus mandamases no aplican lo que predican, pero a eso estamos acostumbrados. Lo que duele es que cuando el que conoces, tu vecino el de la parroquia, tu primo el de la cofradía, tu cuñao el de la comunidad, no da ejemplo.

No soy yo quién para lanzar la primera piedra, porque también tengo mis pecados y mis corrupciones.

Es el Papa Francisco – que de eso sabe más que yo – quien apunta con el dedo a estos cristianos de pacotilla que tanto daño hacen a la colectividad.

He ahí quiénes son los corruptos. Y esto es un peligro también para nosotros: convertirnos en corruptos. Los corruptos están en las comunidades cristianas y hacen mucho mal. Jesús habla a los doctores de la Ley, a los fariseos, que eran corruptos; les dice que son sepulcros blanqueados.
En las comunidades cristianas los corruptos son así. Se dice: Ah, es buen cristiano, pertenece a tal cofradía; bueno, es uno de nosotros. Pero nada: existen para ellos mismos. Judas empezó siendo pecador avaro y acabó en la corrupción. La senda de la autonomía es un camino peligroso. Los corruptos son grandes desmemoriados, olvidaron este amor con el que el Señor hizo la viña y los hizo a ellos. Cortaron la relación con este amor y se convirtieron en adoradores de sí mismos. ¡Cuánto mal hacen los corruptos en las comunidades cristianas! El Señor nos libre de deslizarnos por el camino de la corrupción… (Cf. S.S. Francisco, 3 de junio de 2013, homilía en la capilla de Santa Marta). 

María: Tú no eres así.

Uno es andaluz, jerezano, y ha mamado desde chico esta manera cultura de vivir la Semana Santa como se vive aquí con las cofradías y los pasos en la calle. Pero también he mamado el evangelio desde pequeñito, leyéndolo, releyéndolo y aún continúo haciendo: de hecho es lo primero que hago al acostarme o al levantarme, leerme el evangelio de la misa del día.

Pero no puedo dejar aparte mis contradicciones. No creo que lo que hacen las cofradías con toda esa parafernalia que montan con las salidas procesionales esté mal. Estaría mal, como sucede a menudo, cuando todo esto se hace sin la esencia del Evangelio. Sin Jesús. ¿De qué sirve una Semana Santa si nos quedamos en la fiesta de las imágenes, en la música – que me encanta y en el folklore?

Desde luego, si uno se pone en plan serio, la María de Nazaret que uno encuentra en el evangelio no se parece ni por asomo a la que vemos montada en los pasos, con tanta joya, tanta corona y tanto manto, que si hubiera sido así en la realidad, María no podría haber andado nunca.

María era pobre. Y como pobre hay que entenderla. A pesar que la cultura, el pasar de los siglos nos la muestre en Andalucía como nos la muestra, transformando antiguas costumbres paganas de celebraciones del Sol en primavera.

No hay que perder el norte. Pero creo que lo hemos perdido. Nos hemos instalado en una cultura folklorica que para nada tiene que ver con el evangelio, con la complicidad de una iglesia – vaga – que prefiere esto porque cree que hace fieles de una manera fácil en vez de trabajar duro con el evangelio que lo único que hace – como a Jesús – es traerte incomodidades y enemigos.

Hoy he recordado aquella canción de Cesáreo Gabaraín que decía que la Virgen María no era así. Tú no eres así. Ojalá que esta semana santa se pueda descubrir – lo dudo – el verdadero sentido de todo esto. Ojalá me equivoque, pero si el domingo de resurrección no acude a la procesión del Resucitado ni el Tato, como es costumbre, ni hay palcos llenos ni bullicio en la calle, no habremos conseguido nada y será otra oportunidad perdida. Todo por presentar a María, a Jesús, como no son. Ellos no son así.

1. No me gusta, María, cómo te pintan: 
vestida de seda, encajes y perlas. 
Tú no eres así, tú no eres así. 
No me gusta, María, esa tu casa; 
tapices, alfombras y un reclinatorio: 
Tú no eres así, tú no eres así. 
Tú eras pobre, tu casa era pobre, 
pobre la aldea y pobre era José, 
pobre tu hijo, Dios carpintero,
todo era pobre en Nazaret.

2. No me gusta, María, cómo te pintan: 
así, de rodillas, y juntas las manos. 
Tú no eres así, tú no eres así. 
No me gusta, María, verte tan sola, 
cerrados los ojos y el rostro pintado. 
Tú no eres así, tú no eres así.

3. No me gusta, María, cómo te pintan:
vestida de dama del renacimiento. 
Tú no eres así, tú no eres así.

 

¿Qué ha sido lo más que te pasó en internet?

Créditos: NASA

A colación del anterior post, hice una reflexión de las cosas tan increíbles que he podido hacer gracias a internet. 

Mi interés por el mundo viene de pequeño. Por el mundo geográfico, me refiero en este caso. A el mundo que descubrí por ejemplo, con Cinco semanas en globo de Julio Verne.

En los tiempos en que a mí no me llegaba internet – ni soñando – con doce años, un compañero me hablo de una radio alemana que emitía en español en onda corta – Doichebele me dijo, luego me enteré de mayor que era Deustche Welle – en el que había un programa para intercambiar correspondencia – de la antigua, la del correo de toda la vida – entre los oyentes. Escribí a un chico que vivía en Porto Alegre, Brasil, y el día que recibí su respuesta fue una fiesta en mi vida. Allí tenía en mis manos una carta con los filos de colores verdes y amarillos – la bandera de Brasil – escrito en portugués – que no me costaba entenderlo – . Una carta que había atravesado el oceáno, una carta de una persona de otro hemisferio, algo que a mí me parecía absolutamente maravilloso.

Cada carta de Brasil, mientras iba y venía, podía tardar un mes o mes y medio. Por eso, cuando internet se cruzó en mi camino y pude contactar en tiempo real con personas del otro lado del mundo me pareció absolutamente fascinante.

He encontrado mucho gracias a internet, sería imnumerable el conjunto de detalles que me han ocurrido; algunos demasiado personales para contarlos aquí. Pero hay otros que sí, son extremadamente sensacionales y quiero compartirlo con ustedes:

- Hablar con una profesora de la universidad de Cornell. A veces, te cuesta la vida que un profesor tuyo aquí te coja el teléfono. Pues bien, por una pregunta en un foro sobre insectos, tuve la respuesta de esta profesora, lo cuál me llenó de asombro, como no podía ser menos.

- Hacer que mis programas de radio – hechos en una emisora local – puedan ser escuchados en cualquier parte del mundo, además de poder interaccionar con las personas que me escuchan. Algunos ya, buenos ciberamigos en la red.

- Que te lean en todas las partes de la Tierra. Aquellas cosas que escribía sólo en mi habitación y que no leía nadie, algunas las escribí en mi blog, y son compartidas en todo el planeta. Algo impensable cuando yo era pequeño.

- Hacer el nudo de una corbata. Tarea harto imposible, que gracias a los vídeos de youtube siempre me dan la solución ahora.

- Hablar con un astronauta de la estación espacial internacional a través de twitter. Eso me parece ya hasta ciencia ficción. Que un astronauta escriba, tú contestes y él vuelva a contestar. era @Astro_Soichi , hacía fotografías en su tiempo libre desde la ISS y los que estábamos abajo teníamos que adivinar que estaba fotografiando. Absolutamente impresionante.

Y seguro que hay más cosas que ahora no recuerdo. También, tú, que me lees, habrás tenido alguna que otra experiencia que has considerado espectacular en la red.

El poder de la red social y su aplicación a los políticos vagos.

Fotografía : Alvaro Herráiz San Martin https://farm6.staticflickr.com/5142/5744023745_3a9cc691ef.jpg

Leí el otro día un interesante artículo de José Alfocea García sobre el poder de las redes sociales.  Efectivamente, lo tienen, aunque muchas veces no lo sabemos utilizar. Creemos que las redes sociales de por sí son poderosas y olvidamos que las redes están constituidas por personas y son éstas las que le darán poder a una red.

Pero tienes que hacerte notar. Las personas que en la vida no virtual son nada, siguen siendo nada en las redes sociales. Últimamente, vemos como una colección de políticos ha desembarcado en twitter siguiendo a todo lo seguible y vomitando por su boca argumentarios establecidos desde su central haciendo todo lo posible por desprestigiar al contrario. Y así se creen útiles, estos políticos a los que por cuestiones obvias, les faltan los cojones/ovarios para salir hoy a la calle y mirar frente a frente a su potencial elector.

Y lo más curioso de esto es que a pesar de tener muchísimos seguidores, no les lee ni el Tato, porque no le incluyen en sus listas. La ignorancia es atrevida. A estos mangantes magnates del twitter político, me los imagino en su reunión semanal con los enlaces de su central con cientos de folios impresos de mire usted cuál es mi actividad (¿servirá esto de una puñetera vez para que lo mío siga adelante?)

La utilidad de las redes sociales es innegable. Como también son útiles el teléfono, la televisión, el frigorífico y la bicicleta. Pero es curioso – algún sociólogo seguro que ya está con su tesis en ello – como la red es aprovechada por los vagos para hacernos pensar – y hacerse creer – que trabajan. Qué lista es la gente, de verdad,  para no hacer ni el huevo. Lo único que les queda ya es hacer un mitin en streaming por Skype desde su dormitorio.